Nos desplazamos hasta Kalambaka en coche desde Salónica, la carretera es buena.
Los monasterios de Meteora son unos de los lugares más asombrosos del planeta, cuando los vislumbras a lo lejos te dejan impresionados, por su geología inigualable y su visión, parecen estar en el aire (el significado literal de la palabra «Meteora»).
Un poco historia.-
Los primeros ermitaños empezaron a vivir en las grutas de las rocas, para encontrar soledad en el siglo X, que se considera el comienzo de este conjunto.
Aunque, los monasterios actuales se establecieron en su mayoría a partir del siglo XIV, cuando las incursiones turcas llevaron a los monjes a buscar refugio en estas cumbres casi inaccesibles.
Llegaron a formar el conjunto 24 monasterios, en la actualidad existen solo seis que están abiertos y activos al público: dos de ellos son femeninos y cuatro masculinos.
La visita.-
Vamos a hacer un pequeño resumen de cada uno de ellos. Pero aunque
decidas no entrar en todos, solo la vista global merece la pena el viaje.
Tienes que tener en cuanta una serie de reglas para poder visitarlos, son estrictos en el cumplimiento. Si no vas apropiado, te dan unos pañuelos o faldas ellos mismos, no están muy limpios, te aconsejo llevar un pañuelo y ropa adecuada.
Hay que respetar las reglas y ser conscientes que son lugares religiosos ortodoxos muy importantes.
Las entradas no son caras, y se suele pagar en efectivo. Cada monasterio tiene un día distinto de descanso semanal, aunque conforman un conjunto visual, cada uno tiene sus particularidades.
Los Monasterios.-
Gran Meteoro (Monasterio de la Transfiguración):
Es el más antiguo, el de mayor altitud (613 metros) y también el más grande.
Es una visita indispensable debido a su relevancia histórica y sus asombrosos frescos de estilo bizantino, y fue establecido por San Atanasio en 1344.
Sus frescos son composiciones iconográficas inspiradas en los ciclos dogmáticos y litúrgicos de la Iglesia ortodoxa. Se caracterizan por su gran calidad artística, plasticidad y maestría a la hora de ejecución,
Monasterio Varlaám:
El segundo más grande, resaltando por el museo y la amplia superficie que abarca sobre la roca.
El primer asceta que ascendió sobre esta roca utilizó unos escalones de madera de base; sobre estos colocó una primera escala de madera alargada, que se incrustaba en la roca con cuñas y así colocaba otra escala hacia arriba.
Este mecanismo sirvió de ejemplo para sus seguidores, dando origen al nacimiento del resto de monasterios en Meteora
Mantiene la antigua polea y red que los monjes empleaban para elevar personas y provisiones antes de que las escaleras modernas fueran construidas.
Monasterio de San Esteban (Agios Stefanos):
Es el más fácil de acceder, porque se puede entrar a través de un pequeño puente plano, lo que lo hace perfecto para personas con movilidad limitada.
Desde 1961, la hermandad de mujeres se estableció en el monasterio. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue bombardeado por los nazis. En 1961 fue ocupado por la congregación de monjas.
cuando nosotros fuimos, era con diferencia donde mas gente había.
Monasterio de la Santísima Trinidad (Agía Triáda):
Conocido por su actuación en la película de James Bond Solo para sus ojos.
Es el más remoto y necesita una subida de alrededor de 140 escalones esculpidos en la roca, pero brinda la vista panorámica más emblemática del área.
El plano de la iglesia tiene forma de tipo cruciforme y tiene una cúpula apoyada en dos columnas. La catedral principal del monasterio fue construida en el siglo XV y está decorada con frescos en 1741 realizada por dos monjes.
Monasterio de Roussanou:
Es un convento de monjas que se distingue por su hermosura visual, al encontrarse en una roca más angosta y baja.
Se accede por medio de puentes de madera que unen las rocas.
Se desconoce el origen de su nombre Roussanou -o Rousanou, según las fuentes-, aunque la teoría más probable es que lleva el nombre del fundador del primer templo de la zona.
Monasterio de San Nicolás Anapafsas (Agios Nikolaos):
El primero que se halla al ascender desde la localidad de Kastraki.
Para ascender a este monasterio hay que recorrer un camino escarpado, muy cercano al acantilado, que está compuesto por 143 escalones y por una escalera con 85 escalones tallados en la propia pared rocosa.
Dado que la roca es muy angosta, el monasterio fue edificado en diversos niveles verticales y contiene obras del célebre pintor Teófanes el Cretense.
Es de los mas pequeños, ya la superficie de la roca no es muy grande, y da impresión asomarse a su balcón, pues está literalmente colgando en la roca.
