Tengo que decir que la ciudad se está abriendo ahora al
turismo, no esta masificada y hay una mezcla de barrios en toda ella. Pero en general es una ciudad bonita y diferente.
Te puedes encontrar lugares muy poco urbanizados y edificios en mal estado, pero justo al lado puedes ver lugares muy cuidados y bonitos.
Nosotros fuimos para ver sus mercados de Navidad, que ya están tomando infraestructuras y son bonitos. Visitamos los dos que había.
Uno es el Sofía Christmas Fets, el mas grande que se sitúa en los jardines del Palacio Nacional de la Cultura. Y el otro en pleno centro es el German Christmas Market, en los jardines de la ciudad.
Nosotros cogimos un tour con Civitatis, dan explicaciones interesante y te aseguras ver lo mas importante si tienes poco tiempo, como era nuestro caso.
La visita.-
Era un día lluvioso y bastante frío; la guía era muy buena y hablaba muy bien español.
Nos explicó que Sofía ha sido tierra de muchas culturas, de muchos pueblos que la conquistaron y se asentaron dejando impregnadas sus culturas, como los tracios, macedonios, griegos, romanos y otomanos.
Dando lugar a una cuidad llena de arquitectura y costumbres de muchos lugares.
El centro histórico.-
La verdad es que está todo bastante concentrado, con lo cual es fácil de visitar y moverse a pie.
Llegamos al Palacio de Justicia, con dos leones que guardan su escalinata y empezamos visitando la catedral ortodoxa de Sveta-Neselya y el escudo de armas de Sofía.
Después visitamos por el exterior la ermita de Sveta Petka ,
que es muy pequeña; está justo en medio de la entrada al metro de Serdika, donde encontramos restos romanos.
Yacimiento arqueológico de Serdica .-
En el yacimiento nos encontramos con unas ruinas romanas muy bien conservadas. Es importante y cuenta con una parte de mosaicos y otra donde ves los muros de antiguos edificios y restos de la calzada romana. La entrada es gratuita.
Seguimos el recorrido.-
Muy cerca se encuentra la Mezquita Banya Bashi, con un minarete importante, que nos cuenta los vestigios del pasado otomano.
Casi al lado, separada por un parque, está la Casa de los Baños, donde encontramos también el Museo de Historia Regional.
El legado Comunista.-
Desde ahí nos fuimos andando hacia la Plaza de la Independencia
donde se concentra la mayor parte de los edificios que sirvieron al régimen comunista, como la sede del Partido Comunista Búlgaro, el Parlamento.
Cerrada entre ellos, en el patio interior que forman se encuentra la iglesia de San Jorge. Es pequeña, pero muy armoniosa, y se puede visitar de forma gratuita.
Como nos contó la guía, no se prohibieron del todo las practicas religiosas durante el periodo comunista, pero se obstaculizó al máximo posible, y se veían muy mal y con represalias estas practica en publico por parte del partido.
Siguiendo el bulevar Vitosha nos encontramos el Palacio Real, actualmente reconvertido en la Galería Nacional.
Continuamos el paseo y nos dirigimos hacia la iglesia de Santa Sofía, cuyo antiguo templo paleocristiano dio nombre a la ciudad, reconvertida en mezquita en la etapa otomana.
También se visita ya que cuenta con unos frescos de los siglos III y IV.
Muy cerca de ahí, en un gran parque, el City Prak en el casco antiguo, encontramos la iglesia rusa de San Nicolás, muy bonita y diferente.
Y terminamos visitando la Catedral de Alejandro Nevski, el emblema, diría yo de la ciudad, uno de los edificios ortodoxos más bonitos del mundo.
La visita al interior es gratuita y merece la pena hacerla.
Terminamos el tour en este lugar y nos fuimos a comer … ( parte II)