Excursión Rías Baixas

Decidimos hacer una excursión  fuera de Santiago, ya que teníamos varios días, y aprovechamos que hacía muy buen día, nos fuimos a visitar las Ribas Baixas, lo contratamos con Civitatis, que ya conocíamos como trabajan.

Nos recogieron en un minibus en una plaza céntrica de Santiago que previamente te indican, el guía que nos toco era muy bueno, nos explico todo con mucho detalle y se notaba que le gusta mucho la historia.
Nos desplazamos hasta la bodega Adega Eidos, donde se produce vino albarino, allí puedes ver los viñedos in situ, hay un pequeño paseo por el campo.
Después ves la bodega y te explican todo el proceso, y luego hay una de gustación de vinos y licores relacionados con el vino que no está nada mal . La verdad es que resulta interesante, mas allá de poder comprar vinos o licores.

Desde allí fuimos a un lugar muy curioso, y precioso, la ermita de la Virgen de la Lanzada, en la península del Salnés.
En esta visita puedes ver los restos del castillo del siglo X , uno de los muchos que servían para avistar la llegada de los vikingos, es un lugar muy bonito, rodeado de playas y rocas, y sobre el promontorio se encuentra la ermita del románico tardío de la Virgen de la Lanzada.

Todo el paisaje es maravilloso, con la playa , las rocas que forman un pequeño acantilado, pero al que puedes acceder por un pequeño pasadizo de escaleras, la verdad es que estuvo muy bonita la visita.

Nos acercamos después a la isla de la Toja, con su hermoso puente , por allí hicimos un agradable paseo  cerca de la ermita de las Conchas , nos dejaron tiempo suficiente para poder ver los alrededores y pasear.
Luego fuimos al puerto de O´Grove , y embarcamos en un barco para ver las bateas de cría de mejillones, ostras y vieiras. Sacan mucho para degustar y la verdad es que todo muy bueno.

El día dio para mucho, nos fuimos hacia la costa, para llegar a la Ría de Pontevedra. En el trayecto por el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, con Sanxenxo y la cara norte de la ría, y llegamos a Combarro , un pueblo precioso, a orilla del mar , con hórreos casi en la misma costa, hay muchos, muy cuidados , y que dan una perspectiva maravillosa.
La verdad es que es un pueblo pequeño, muy cuidado. Con mucho turismo y donde se come estupendamente.

Estuvo muy bien la parada, lo único es que hay poco tiempo a mi parecer, ya que si tienes que ver el pueblo y comer hay que hacerlo todo muy deprisa.

Y por último fuimos a ver  un pequeño Parque Natural A Barosa, el rio Agra hace unas cascadas y unos rápidos impresionantes en es lugar, lleno de vegetación , con un paseo lleno de puentes y muy ameno, la verdad es que como llegamos ya casi al atardecer estaba precioso y solitario. 

Una vez terminado el recorrido nos fuimos de nuevo a Santiago, a mi me pareció un día fenomenal, muy variado y divertido, ya que tanto la actividad como el guía lo hicieron muy ameno.